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lunes, 3 de noviembre de 2014

La leyenda del conde de Saint-Germain.

En todos los aspectos, el legendario conde de Saint-Germain fue una suerte de enigma. Se dice que había sido confidente de reyes, un personaje social asombrosamente rico e ingenioso y descubridor de un elixir de la juventud.

El propio Voltaire lo describió como el “hombre que todo lo sabe y nunca muere”. A pesar de que esta proclama, nadie sabe con certeza quién fue el conde Saint-Germain y dónde y cuándo murió.


La inmortalidad es un concepto que siempre hemos tenido asociado al mundo del cine y a la tradición vampírica: criaturas condenadas a vivir en el océano de la eternidad, errantes del tiempo y de la historia capaces de contemplar cada acontecimiento sin que su apariencia cambie lo más mínimo. ¿Existe pues alguna prueba de que alguien haya alcanzado tal divina naturaleza? Pues no.


Según las actas parroquiales, Saint-Germain murió el 27 de febrero de 1784 en Schleswig-Holstein, en la corte de su íntimo amigo el príncipe Charles de Hesse-Kassel, aunque muchos aseguran haberlo visto después de su muerte.

La teósofa Annie Bessant dijo que lo había encontrado en 1892, encarnado en un dirigente espiritual. En 1972, un parisino llamado Richard Chanfray apareció en la televisión francesa asegurando ser Saint-Germain.

Una de las fuentes conjetura que era el hijo del príncipe de Transilvania, Francis Racoczii II.


Su vasto conocimiento parecía no tener límites, era un sabio de todas y cada una de las disciplinas de su época: medicina, arte, poesía, química, música…

Incansable viajero desde muy temprana edad, se cuenta que ya desde niño se le introdujo en el movimiento franco masón, y que tras pasar largas temporadas en la India y en Persia junto al Shah, apareció en la corte francesa como fabricante y diseñador de joyas, momento en el que empezó a construirse su leyenda…

La vida del supuesto conde fue tan misteriosa como sus orígenes. Antes de llegar a Francia como huésped del duque de Belle-Isle, a quien había impresionado por curarlo de una enfermedad, había vivido en Viena. Una vez en París, confirmó su reputación curando a una dama de la corte que sufría de envenenamiento por hongos, y pronto fue “adoptado” por madame de Pompadur, la amante del rey Luis XV.

Durante una cena con Madame Pompadour, una anciana condesa creyó reconocerlo, aunque no podía acabar de entender lo que estaba ocurriendo, ya que ella conoció al Conde de Saint Germain en la Venecia de 1710… El Conde se acercó a la mujer para decirle con sencilla naturalidad: “En efecto, señora, yo la conocí a usted en aquellos días cuando aún era joven y hermosa. Yo soy muy viejo, debo tener más de 100 años…”

Por esta y otras razones el conde fue conocido, en épocas y lugares distintos, como "marqués de Montferrat", "marqués de Aymar", "conde de Belmar", de "Soltikov", de "Welldone", de "Monte Cristo" y de "Saint Germain", "caballero de Schoening", "monsieur Surmont", "Zanonni" y "príncipe Rackoczy".


Fuera como fuera su presencia política aparece en muchos documentos históricos: fue diplomático en 1740 en la corte del rey de Francia, en 1762 fue cómplice de una conspiración para lograr poner a Catalina la Grande en el trono, en 1774 advirtió a Luis XVI y Maria Antonieta de que una revolución estaba a punto de llegar a Francia, en 1820 la condesa d’Adhemar habló con él sobre lo sucedido, lamentando la muerte de ambos…

La sombra de este hombre fue un constante hilo conductor en una Europa que empezaba a despertar al mundo en su modernidad, un personaje que pareció habitar tras cada telón y en cada decisivo acontecimiento. ¿Casualidad? ¿Mito? Nunca lo sabremos…

Presencia histórica del Conde de Saint Germain:

En 1734 muere su padre, el rey de Transilvania Francisco Rákóczi en Turquia, en el exilio. Mientras estaba en el lecho viendo fallecer a su padre se cuenta que junto a él estaba ya un Caballero de la Rosacruz.

En 1758 es introducido en la Corte Francesa debido a unas distinguidas recomendaciones donde se asegura que sus dones y sabiduría pueden hacer mucho bien al rey de Francia y a todos sus vástagos.

Durante todo el tiempo que permaneció en la corte no envejeció lo más mínimo. Su porte atlético y elegante fue motivo de inquietud para muchas personas, ya que se decía que no comía. Lo único que bebía era un extraño líquido preparado por él mismo, el cual podía seguramente permitirle desafiar al propio tiempo y a las leyes de la naturaleza.

En 1779 aparece en Hamburgo como fiel amigo del príncipe Carlos I Hesse-Kassel. Después pasa unos años viviendo en el castillo de otro príncipe, Eckernförde, donde escribió un manuscrito titulado “Tres Sainte Trinosophie”, considerado como un clásico de la literatura ocultista.

En 1785 vive junto a Franz Anton Mesmer, a quién, según muchos, el Conde inició en el hipnotismo y el magnetismo personal.

En el mismo año, según los archivos de la masonería, el nombre de Saint Germain aparece como su representante para una convención.

En 1821, según algunos documentos, se ve obligado a cambiar su nombre por el de Major Fraser, empezando a colaborar con el movimiento de la Teosofía y trabajando junto a Madame Blavatsky.

En 1897, la cantante francesa Emma Calvé dedicó un retrato suyo a su amigo el “Conde de Saint Germain”.

Se dice que su última aparición fue en 1972, cuando un hombre llamado Richard Chanfray apareció en televisión después que la rumorología dijera de él que era el Conde de Saint Germain. Para demostrarlo, convirtió el oro en plomo con una simple estufa de acampar ante todas las cámaras del país. Más tarde, en 1983, este hombre acabó suicidándose.



Entre algunas de las historias, muchas falsas o mal documentadas atribuidas a su tergiversada figura, tenemos las siguientes:

En Holanda se dio a conocer como "el conde de Surmont". Se dedicó a recoger dinero para construir un laboratorio para elaborar pinturas y colorantes. Además de tratar el "ennoblecimiento de los metales".

Reaparece más tarde en Tournai, Bélgica, adoptando la identidad de "marqués de Montferrat".

En 1768 se le sitúa en Rusia, en una conferencia junto a la Emperatriz Catalina la Grande. Allí fue nombrado consejero del conde Alexei Orlov, jefe de las Fuerzas imperiales rusas. Y más tarde fue declarado oficial del ejército ruso, haciéndose llamar "general Welldone".

Años más tarde (1774) se le sitúa en Núremberg con Carlos Alejandro y margrave de Brandeburgo, también con la intención de instalar otro laboratorio. Allí se presenta como el "príncipe Rakoczy", y conocido también como "Saint Germain"; luego partió en 1776.

Se presenta en Leipzig ante el príncipe Federico Augusto de Brunswick como francmasón de cuarto grado.

En 1779 se presenta en la que sería una de sus últimas residencias, Eckernförde, Schleswig, Alemania. Documentos de Francia dicen que murió en la residencia del príncipe Carlos de Hesse-Cassel.

Realiza una labor política de liberación en Rusia durante el reinado de Pedro III de Rusia y de Catalina II de Rusia.

Inspiró a Adam Weishaupt en la creación de los Iluminados de Baviera y siguió de cerca sus movimientos al introducirse en la Masonería.

En la actualidad es un referente mítico dentro de la escuela de la "metafísica cristiana" de Conny Méndez y el ocultismo.

Quién sabe si la leyenda del Conde de Saint Germain terminó ahí, o volveremos a oír hablar de él dentro de poco…



Fuente. http://quo.mx/noticias/2012/10/15/el-hombre-que-jamas-tendra-ofrenda http://supercurioso.com/el-conde-de-saint-germain-el-primer-inmortal/ http://es.wikipedia.org/wiki/Conde_de_Saint_Germain