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miércoles, 15 de agosto de 2012

El bueno, el feo, el malo y el puente que explotó dos veces

Durante el rodaje de una famosa secuencia de ‘El bueno, el feo y el malo’ (1966) el último y mítico western que cierra la trilogía del dólar, tanto Clint Eastwood como Eli Wallach debían realizar una peligrosa escena en la que sus personajes de ‘Tuco’ y ‘el rubio’ destruían un puente utilizando dinamita, dicho puente fue construido para la película durante un mes en un pequeño pueblo de Burgos, cerca del monasterio de San Pedro de Arlanza.

El caso es que en aquella época ante la ausencia de efectos especiales, la detonación era auténtica y ponía en riesgo la vida de los actores, que para tales escenas normalmente requerían el uso de especialistas, sin embargo el director Sergio Leone, insistió reiteradamente en que la escena debían filmarla los propios actores, convenciendo a estos que la escena estaba controlada y no suponía ningún peligro, y que él mismo se situaría cerca del puente, grabando la toma a corta distancia.

Los actores, ante la seguridad del director (y porque era el jefe, todo sea dicho), obedecieron religiosamente y siguieron al pie de la letra sus órdenes, se colocaron cerca del mencionado puente, y tras una señal, salieron corriendo (con la dificultad que caminaban a través de un rio), para evitar que casualmente les afectará la explosión. La toma se rodó y el puente explotó en miles de pedazos, muchos de ellos fragmentos enormes y en llamas que pasaron rozando de milagro cerca de los protagonistas, por no contar el efecto de la onda expansiva y el gran estruendo que los deja casi sordos.

Después de tal traumática experiencia, se dieron cuenta de que el director Leone estaba bien protegido sobre una colina, a bastante distancia de la explosión, y encima preguntándoles si había ido bien la toma, en ese momento seguramente a Eastwood y Wallach les hubiera gustado ser auténticos forajidos y tener balas reales en sus pistolas de atrezzo…

Lo más curioso es que el puente era la segunda vez que volaba por los aires, puesto que dicha localización había sido construida por el ejército español y alli hacían maniobras. Se llegó a un acuerdo en destruirlo con la condición de que fuera un capitán del ejército el que lo hiciera. En el momento de la voladura del puente el capitán se olvidó de notificarsélo al director Sergio Leone y la explosión no fue registrada por ninguna cámara. Debido al triste suceso el ejército se comprometó en reconstruir el puente una vez más para volver a rodarlo... y volverlo a destruir.