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lunes, 18 de febrero de 2013

Leche de burra para las locuras de Jorge III

Jorge III fue un monarca británico que ocupó el trono en la 2ª mitad del siglo XVIII. Su reinado fue famoso por albergar uno de los grandes acontecimientos de la Historia Contemporánea, la Revolución de las 13 colonias que conducirá a la aparición de los Estados Unidos de América.

Pero no fue sólo el convertirse en el rey que perdió América lo que lo hizo famoso sino sus extravagentes locuras.

El rey sufrió varios episodios de locura tan sonados que fueron imposibles de ocultar y que llegaron a representar una amenaza para su propia vida. Hay muchos ejemplos de su católogo de locuras como cazar mariposas desnudo por los jardines de palacio u ordenar a los patos que habitaban en los estanques que pasearan con él y, al no obedecerlo, ahogarlos y exponer su cuerpo ante el resto de los patos. Charlaba durante horas y horas diciendo incoherencias y los que no le seguían en la conversación eran condenados a muerte.
Entre las anécdotas que lo rodean se cuenta que cada día hacía anotaciones en su diario y que el día 4 de Julio de 1776 señaló


Nada importante ha sucedido hoy

Y eso el día en que los habitantes de las 13 colonias firmaron la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.

Los médicos atribuían las locuras del rey a una enfermedad misteriosa y para remediarla la medicación que recibía el monarca era leche de burra, algo que evidentemente no lo ayudaba nada. Estudios de 2004 sobre muestras capilares del rey detectaron niveles extramadamente altos de arsénico lo que hacía suponer que la verdadera enfermedad que padecía el rey era un tipo de Porfiria. El tratamiento debía haber sido alimentos ricos en carbohidratos y mientras tanto él solo recibía leche de burra.

Por ello no es de extrañar que muriera totalmente loco después de hablar sin parar durante más de 50 horas (logorrea) tras lo que entró en coma.

Por lo visto la leche de burra sólo le funcionó a Cleopatra.