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jueves, 17 de mayo de 2012

El tratado de paz más antiguo de la historia


Se suele decir que todo ya estaba inventado y que nada es nuevo, una vez más los egipcios -en este caso- nos demuestran que no es descabellada esa idea y que ellos fueron pioneros en muchos aspectos y diversas materias como la medicina, (con las primeras prótesis de las que se tiene noticias).Como no podía ser de otro modo, el primer tratado de paz de la historia también se lo debemos a ellos.


Es un tratado de paz firmado alrededor del 1285 a. C. entre los imperios de Hatti (Hititas) y Egipto, el primero de que se tiene constancia escrita, y fue formalizado entre el faraón Ramsés II y el rey Hattusil III dieciséis años después de la batalla que enfrentó a ambos reinos dirigidos por el propio Ramses y por el entonces rey hitita Muwatallis II, hermano del signante del tratado, la batalla de Qudesh.
Ramsés en Qadesh.

 Se escribió en la lengua diplomática de la época, el caldeo, sobre tablas de plata, algunas de las cuales se han encontrado en Hattusas y otras en Egipto. También se ha encontrado en Boghazköi una versión escrita sobre una tablilla de arcilla.

Tras la guerra, siguió una etapa de equilibrio inestable entre ambas potencias, con los hititas extendiendo su influencia por casi todas las zonas de Siria, incluida Qadesh, a pesar del autoproclamado triunfo de Ramsés. La correspondencia entre las reinas Puduhepa y Nefertari, ambas con ascendiente sobre sus esposos, llevó a Hattusil a redactar un acuerdo en Hattusas, que envió a la ciudad egipcia de Tanis, donde los escribas de Ramsés lo revisaron.
Tras su firma, un ejemplar fue depositado a los pies de Ra y grabado en los templos de Ra y Amón de Karnak, una vez transcrito al egipcio. Otra copia fue depositada en el templo de Teshub en Hattusas.

Tabla de arcilla conteniendo el Tratado de Qadesh, Museo arqueológico de Estambul.


El escrito acaba con una serie de invocaciones a los dioses y de maldiciones a quien incumpla lo acordado, junto con toda clase de buenos deseos para todos mientras esté en vigor. El quebrantarlo equivalía a violar la ley divina, ya que estaba bajo la advocación de los dioses. Es un tratado de gran trascendencia para la época porque por primera vez se incluyen cláusulas de protección al refugiado político.

El pacto fue respetado, y a partir de entonces hubo una gran actividad comercial entre ambos países: consta la visita de arquitectos egipcios a la corte hitita y la venta de hierro a Egipto, que salió así de la Edad del Bronce.
Más tarde, en el 1256 a. C. correspondiente al año 34 del reinado de Ramsés, el faraón y el rey hitita consolidaron el Tratado mediante lazos de sangre: la hija de Hattusil fue enviada a Egipto como esposa de Ramsés, que la hizo Gran Esposa Real con el nombre de Maat-Hor-Nefru-Re.

Estatua de Maathornefrura (Tanis,)

A partir de Qadesh, Egipto y los Hititas permanecieron en paz durante aproximadamente 110 años, hasta que en 1190 a. C. el segundo de ellos fue completamente destruido.