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sábado, 16 de julio de 2011

Richard Knerr, y el 'hula hoop'

Hacer bailar un aro grande alrededor del cuerpo no es algo del siglo pasado. Ya se hacía en la antigua Grecia y Egipto para perder peso. Pero la 'culpa' de que se comercializara con el nombre de 'hula hoop' la tuvo Richard Knerr, compartida con su amigo y socio Arthur 'Spud' Melin.
 Knerr y Spud eran, más que inventores, descubridores con visión comercial. En 1948 crearon la empresa de juguetes Wham-O. Al principio hacían catapultas, boomerangs y ballestas.
Pero su verdadero boom fue cuando oyeron hablar de un gran aro de bambú, utilizado en Australia para hacer gimnasia. Los niños acababan exhaustos, con la lengua fuera, deseando no haber nacido, pero, a la vez, repletos de serotonina, manifestada a través de un plus de diversión. ¿Por qué no cambiar el material para hacerlo más duradero? Ahí es donde entraba en acción el Marlex, un tipo de plástico recientemente inventado. Y así, los bolsillos de los creadores de Marlex y los de Knerr y Spud se llenaron pronto de otros materiales, el papel de los billetes y el metal de las monedas. Al principio se extendió por las pistas de California. Y luego, por todo el mundo, hasta incrustarse directamente en nuestra infancia.
Knerr y Spud no podían patentar su re-invención, pero sí crearon una marca: 'Hula Hoop'. El nombre se lo pusieron los militares norteamericanos por el baile que veían ejercitar a los hawaianos. Y la fiebre consumista hacía que los niños sólo quisieran los aros de esa marca. 
La creación del anillo hula-hula en 1958 hizo moverse a toda una generación del rock ’n roll. El primer año se vendieron 40 millones de unidades, y para 1960 ya habían vendido 100 millones.
De todas formas, la empresa tuvo problemas financieros: en un momento, le quedaron millones de anillos de colores sin vender, pero como no podía ser de otra manera y, no contentos con ello, compraron los derechos de un disco volador inventado por Walter Frederick Morrison. Lo bautizaron como Frisbee. Gracias a ellos, este disco pudo verse, volar y hacer disfrutar a millones de personas en las playas del mundo. Existen campeonatos internacionales de frisbee. Los hay torpes y los hay experimentados pero quien más y quien menos se ha tostado alguna vez al sol lanzando el disco volador a un compañero al otro lado de la playa o haciendo auténticas paradas de portero profesional de fútbol para intentar atajarlo.
"Frisbee", circa 1966
En 1982, los dos amigos vendieron la empresa por 12 millones de dólares. El socio de Knerr murió en 2002.
Arthur 'Spud' Melin. Knerr falleció en 2008 en un hospital a causa de un paro cardiaco. Tenía 82 años y, seguramente, un buen plan de pensiones




Fuente.http://es.wikipedia.org/wiki/Hula_hoop y http://inventors.about.com/od/hstartinventions/a/Hula_Hoop.htm